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Relatos escritos
mientras hierve la pasta.

La base de este ejercicio literario es darte 10 minutos para pensar un tema, no más. Y luego poner el cronómetro 10 minutos para escribir, a saco, lo que pasa por tu cabeza (lo que tarda en hervir un plato de macarrones para que queden decentes).

Eso si, luego tienes tiempo para corregir y pulir las barbaridades que puedas haber escrito.

Le temblaba la voz y un sudor frío le recorría la espalda. Estaba nervioso. ¿A quién se la había ocurrido acceder a hablar en público? Bueno, ¿a quién se le ...
Fuera de lugar
Sucedío hace un tiempo. Cuando parecía que aquella pandemia llegaba al final pero no. El autor i...
Incierta tranquilidad
Los mosquitos me están picando los tobillos. Estoy sentado en la mesa de la terraza. Debajo de la...
¡Qué coño pinto yo aquí!
Le temblaba la voz y un sudor frío le recorría la espalda. Estaba nervioso. ¿A quién se la había ...
Fuera de lugar
Sucedío hace un tiempo. Cuando parecía que aquella pandemia llegaba al final pero no. El autor i...
Incierta tranquilidad
Los mosquitos me están picando los tobillos. Estoy sentado en la mesa de la terraza. Debajo de la...